
«Montreal es un desafío completamente diferente a Mónaco, así que espero que puedan adaptar rápidamente nuestro paquete a este circuito y mantener nuestra forma reciente, pero sin duda será un fin de semana complicado e impredecible». Así resume Fernando Alonso sus expectativas para el siguiente gran premio el de Canadá. Llegará a él tras lograr una magnífica quinta plaza en el Principado y espera que sea un fin de semana duro en un trazado que le gusta.
La primera tarea que pone el español a su equipo es tener una fiabilidad impecable, ya que la de Gilles Villeneuve es una pista muy dura con ella: «Es un gran circuito, muy exigente y requiere una concentración absoluta. Pasa de curvas muy lentas a otras de alta velocidad muy rápido, poniendo mucha presión en frenos y motor. La fiabilidad será lo primero en lo que necesitamos centrarnos para asegurarnos de que no hay cuestiones técnicas que podrían poner en peligro nuestro rendimiento».
El asturiano señala el progreso que están teniendo en McLaren y Honda y les anima a no parar hasta estar arriba. «Mónaco fue un resultado positivo. Tener los dos coches en los puntos y mantener al grupo de perseguidores detrás de nosotros fue muy satisfactorio, pero sabemos que todavía hay mucho trabajo por hacer. Definitivamente estamos haciendo progresos, pero hasta que no estamos luchando al frente, hay que seguir empujando y estar en constante desarrollo», dice en el comunicado del equipo.
Para acabar, señala lo igualadas que se están poniendo las cosas: «Hay una competencia muy fuerte delante porque los equipos son cada vez más fuertes y empujan su desarrollo. La mitad de la parrilla está muy apretada y un equipo diferente parece tener la ventaja en cada circuito, por lo que será una dura batalla. Los equipos tienen que trabajar duro en la puesta a punto para satisfacer las exigencias del circuito y pueden pasar muchas cosas». Canadá suele dejar buenas carreras, ¿lo será también para Alonso?










