El retiro de implantes que terminó en tragedia para una madre, policía de NY y pastora dominicana
A sus 31 años, la oficial de la Policía de Nueva York (NYPD), de origen dominicano se había convertido en pastora

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RESUMEN
Rebecca DePaula viajó a la República Dominicana para someterse a una cirugía con la que esperaba poner fin a las molestias que le provocaban los implantes mamarios. El procedimiento que representaba para la oficial de la Policía de Nueva York (NYPD) una oportunidad para mejorar su bienestar, terminó siendo en el último viaje de su vida.
A sus 31 años, la oficial de origen dominicano, había construido una vida marcada por el servicio, la fe y el compromiso familiar. Sin embargo, Rebecca falleció el pasado domingo tras someterse a la intervención en una clínica del Distrito Nacional, un caso que actualmente es investigado por las autoridades para determinar las circunstancias en que ocurrió su muerte.
Quienes la conocieron la recuerdan como una mujer trabajadora, cariñosa y siempre dispuesta a ayudar a los demás. En su hogar, encontraba su mayor felicidad y disfrutaba de su rol como madre y esposa, sin dejar de lado una carrera policial que ejercía con orgullo
Una madre dedicada y reconocida por su labor
Detrás de la oficial de la Policía de Nueva York (NYPD) había una madre de tres hijos, una esposa, una hija amorosa y una mujer trabajadora que hizo de su familia el centro de su vida.
«Ella disfrutaba mucho ser madre y esposa. Era una excelente madre, muy pendiente de sus tres niños. También era una buena hija, muy entregada a su iglesia, a su trabajo y muy amorosa con su familia», expresó a Diario Libre un familiar que pidió preservar su identidad.
Para sus seres queridos, lo más difícil ha sido asimilar la ausencia de una mujer que siempre se caracterizó por su calidad humana y por la forma en que trataba a quienes la rodeaban.
«Lo que más vamos a extrañar de ella es el gran ser humano que era y la forma en que trataba a los demás», agregó.
Según su familiar, Rebecca siempre procuró estar presente para los suyos. Ese compromiso con su familia marcó su vida hasta el último momento.
Aunque vivía en Estados Unidos desde que tenía dos años, Rebecca nunca perdió el vínculo con sus raíces dominicanas. Era descendiente de la familia Lovera, en Santiago
Su decisión de convertirse en policía nació del ejemplo de su abuelo, quien fue primer teniente de la Policía, y de un tío que alcanzó el rango de coronel.
«Ella quería hacer las cosas correctas. Su sueño era hacer un buen trabajo policial«, comentó el familiar, al señalar que ejercía su profesión con la misma entrega con la que vivía cada aspecto de su vida: siempre dispuesta a servir y ayudar a los demás
Esa dedicación fue reconocida por la Policía de Nueva York. El 20 de marzo de 2026, el Precinto 46 del Bronx informó a través de su página oficial de Facebo ok que DePaula había sido seleccionada como Oficial del Mes, una distinción otorgada por su destacada labor y su dedicación a la comunidad.
La publicación, realizada por el subinspector Juan Moran, comandante del Precinto 46, mostró a DePaula junto al oficial durante la entrega del reconocimiento y el diploma.
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«Que Dios te bendiga» era su saludo
El instructor retirado del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) David Mármol, quien entrenó a DePaula, recordó a la oficial por su calidad humana y la forma especial en que se relacionaba con quienes la rodeaban. Señaló que en lugar de saludar con un simple «hola», acostumbraba decir «que Dios te bendiga«.
«Qué noticias tan terribles. Eras un alma maravillosa. En lugar de decir «hola», decías ‘que Dios te bendiga‘. Tenías muchas preguntas interesantes y un futuro brillante por delante. Tu familia, tus amigos y tus compañeros te extrañarán. Que descanses en paz», escribió en su cuenta de Instagram.








