
Ricciardo es el piloto de la actual parrilla de F1 con mayor sentido del humor. Simpático siempre, el australiano de Red Bull acompaña su día a día con una sonrisa adherida. Sin embargo, como todos, también se enfada… aunque a su manera. En los Libres 2 de Abu Dhabi, el de Red Bull estaba dando su vuelta rápida cuando se encontró a Grosjean rodando más lento con el Haas y Ricciardo tuvo que frenar para no chocar con el francés.
“Todo en orden, no me ha estorbado”, dijo el australiano por radio a su ingeniero. Frase que descolocó al receptor, que le contestó: “No estoy seguro de si estoy entendiendo bien tu sarcasmo, Daniel”. Las dudas eran comprensibles ya que Ricciardo había dedicado una rotunda peineta a Grosjean con el dedo índice de su mano izquierda.
Tras acabar los entrenamientos y ser preguntado por la acción, Ricciardo sacó su buen humor para explicarlo. “Tenía un dedo dolorido, he contravolanteado y únicamente lo estaba estirando…» Para luego, más en serio, explicar: “Mi gesto fue algo que pasó en el calentón del momento. Por supuesto que fue frustrante. Estaba en vuelta rápida y Grosjean estaba en una vuelta de salida de boxes. Él no tenía por qué haber hecho eso, pero solo es un entrenamiento y no estoy enfadado”.








