
TAIPEI. Taiwán ha reactivado, tras un paréntesis de más de ocho años, su campaña de movilizar aliados para que apoyen su participación en las Naciones Unidas, de la que dejó de ser miembro en octubre de 1971, tras el reingreso de China.
Taiwán tiene 20 países considerados aliados en materia diplomática, de los que 11 están en Latinoamérica y el Caribe, y los únicos que no hablaron a favor de la participación taiwanesa en la ONU o enviaron cartas al respecto fueron la Santa Sede, Guatemala y República Dominicana, señala un reporte originado en Taipei por la Agencia EFE.
Los demás aliados actuaron de manera distinta, en una misiva conjunta, entregada el martes al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, 12 aliados diplomáticos de Taiwán abogaron por que se permita una participación más activa de la isla en el organismo internacional, señaló hoy la diplomacia isleña en un comunicado.
En concreto, los países aliados diplomáticos de la isla pidieron poner fin al rechazo de la participación taiwanesa, ya que eso va contra el principio de universalidad; así como permitir la participación de taiwaneses en reuniones de la ONU y que se incluya a Taiwán por sus logros en alcanzar las metas de desarrollo sostenible de la ONU.
Los 12 países signatarios de la carta conjunta fueron Nauru, El Salvador, Belice, Haití, las islas Marshall, San Vicente y las Granadinas, Suazilandia, las islas Salomón, San Cristóbal y Nieves, Tuvalu, Kiribati y Burkina Faso.
En Haití, han cuestionado la actitud del Gobierno haitiano y su presidente, Jovenel Moise, al favorecer que la ONU reconoza a Taiwán y advierten que esto “ha asesinado” la posibilidad de reconstrucción de Haití. El gobierno de la República Popular de China contempla invertir US$30,000 millones en la reconstrucción de Haití, en un ambicioso proyecto que implicaría un gran impacto económico, social y migratorio para esa nación y la República Dominicana.
Otros tres aliados de Taiwán -Nicaragua, Paraguay y Honduras enviaron misivas individuales de apoyo a Taiwán al secretario general de la ONU y 15 aliados hablaron a favor de Taiwán en la Asamblea General.
La presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, ha reanudado la campaña, iniciada por el presidente Lee Teng-hui, en 1991, y que fue interrumpida por el mandatario Ma Ying-jeou, en 2008, tras declarar un pacto unilateral de no enfrentamiento diplomático con China.
Tsai, que adoptó en 2016 una postura de no enfrentamiento con China pero sin ceder en el tema de soberanía, no lanzó la campaña en su primer año de mandato, pero sin embargo lo ha hecho este año, tras una creciente presión china que arrebató a Taiwán Panamá como aliado diplomático en junio pasado.











