
SANTO DOMINGO. En la víspera de la llegada del huracán Irma al territorio nacional, miles de dominicanos colmaron los principales supermercados del Gran Santo Domingo para abastecerse de los alimentos de primera necesidad y otros insumos.
Desde tempranas horas de la mañana e, incluso, desde la noche del martes, los clientes abarrotaron los establecimientos comerciales en busca de productos perecederos, picaderas, bebidas gaseosas, pan, leche, pañales desechables, frutas, vegetales y otros.
A muchos se les vio comprar bebidas alcohólicas, para aprovechar el día de asueto forzado y “calentar el cuerpo”.
Agua, focos, velas y velones eran de gran demanda por los miles de clientes que decidieron prepararse antes de la llegada del fenómeno atmosférico que ya causó estragos en varias isla menores caribeñas y en Puerto Rico.
En las áreas de cajas de los supermercados se observaron largas filas, mientras que a más de una persona se le escuchó discutir por un parqueo, los que resultaron escasos ante la afluencia de compradores.
Los carros de compras de los supermercados tampoco alcanzaban ante la alta demanda de personas.
El pasado martes, algunos supermercados extendieron sus horarios hasta la medianoche, para que las personas pudieran contar con más tiempo para hacer sus compras.
“La gente cree que el mundo se va a acabar”, es la frase que repetían algunas personas, mientras que otras afirman que se preparan en caso de que el fin de semana se les dificulte salir de sus hogares a consecuencia de las lluvias que generará el huracán.











