Para Charlie Blackmon, el zuliano es la cara de los Rockies pese a su baja ofensiva en este 2017 MIAMI.- Si hay un jugador que ha ayudado al crecimiento de una organización en las Grandes Ligas, ese es Carlos González en los Rockies de Colorado.
En este marco de la celebración del Juego de Estrellas 2017, su presencia se hizo sentir en los jugadores de la franquicia de Denver que acudieron al clásico de luminarias. Nolan Arenado, DJ LeMaheiu y Charlie Blackmon han sido tres de los peloteros del equipo que confirman que su crecimiento dentro de la organización se ha debido a la ayuda del zuliano.“CarGo es un tremendo jugador”, destacó Blackmon. “ En Colorado la afición lo ve como un capitán. Ya tiene en la organización desde hace mucho y eso le ha dado el puesto que se merece”.
Y es que González no solo ha sido la columna vertebral del equipo en esta nueva reestructuración. Su veteranía, a pesar de contar con 31 años, lo hacen ver como el gran líder de las montañas rocosas. “Es uno de esas personas que tiene la última palabra en nuestro equipo”, añade Charlie Blackmon, quien se ha ido consolidando como la nueva cara de la franquicia bajo la tutela del venezolano. “Es increíble verlo jugar. Estar al lado de él en los jardínes te hace sentir cómodo y ser parte de su mismo equipo es un honor”.Líder dentro y fuera del terreno
Muchas veces, el éxito de un jugador no se consigue netamente dentro del terreno de juego. La manera en cómo comunicarse con el equipo es algo esencial para lograr el objetivo y eso lo ha venido cultivando González a lo largo de su presencia en los Rockies, tras su contrato por siete años y $80 millones, el cual culminará este 2017.
“ A él lo ven como un veterano y es uno de esas personas que tiene la última palabra en nuestro equipo. Parte del éxito que tuvimos en la primera mitad, se la debemos a su presencia en el clubhouse”, agrega Blackmon.
Los números del criollos no han sido los esperados por muchos en esta primera mitad de temporada. En 76 encuentros con los rocosos, apenas sacudió 6 jonrones y remolcó 22 carreras para un escueto average de .221. Dejando así su actuación más pobre desde que llegó a las filas de Colorado en 2009, pero que con todo y eso su chapa de líder aún se mantiene intacta, pues ayudó al equipo a mantenerse en la pelea en el Oeste de la Liga Nacional.
Habrá que esperar cómo vendrá Carlos González en esta segunda parte de la temporada. En 2016 conectó 27 bambinazos; quizás sirve como aliciente para levantar cabeza de forma individual y así ayudar al equipo a cerrar con broche de oro y pensar en una postemporada.
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