Miles de aficionados disfrutaron desde muy temprano a pesar del calor MIAMI.- Una gran fiesta se vivió en el Miami Beach Convention Center, en lo que fue el tercer día del Fan Fest dedicado al fanático, en el marco de la celebración de la 88va edición del Juego de Estrellas de la MLB. Centenares de aficionados se apostaron a las afueras de la entrada de Miami Beach, a la espera de vivir una de las mejores experiencias de cara al duelo de luminarias. La temperatura subía como espuma, pero a pesar de los 32 grados centígrados, el verdadero calor lo pusieron los amantes del beisbol. “En realidad nunca me esperaba que hubiese tantos aficionados”, comentó Alfredo Quintero, un venezolano que asistió al evento con su familia. “Esto es muy bueno para nosotros los fanaticos venezolanos. Llevamos el beisbol en la sangre y esto es como sentirse en casa”, agregó. Entre fotografías, trofeos y contacto con leyendas de otrora en el beisbol, los amantes de la pelota pudieron disfrutar un domingo en pleno. “Poder conocer un poco más de la historia de las Grandes Ligas es algo valioso y este FanFest cumplió con mis expectativas”, resaltó Miguel Sanabria. Ahora bien, uno de los puntos positivos que dejó este festival del fanático fue demostrar que los Marlins cuentan con gente. “Esta experiencia es buena para el equipo”, resaltó Pedro Angelico. “Llevo cuatro años viviendo aquí y veo que los Miami Dolphins cuentan con más arraigo en la ciudad, pero esta semana de Estrellas, dejará un buen sabor para los Marlins”. Coleccionistas hicieron fiesta Con los innumerables souvenirs que brindó este FanFest en Miami, los coleccionistas de la pelota pudieron abastecer sus vitrinas. Especialmente, los seguidores de la leyenda puertorriqueña y Salón de la Fama, Roberto Clemente, quien contaba con un stand en el que subastaban muchos de sus premios en la MLB; entre ellos el carro que le fue otorgado en la Serie Mundial de 1971, valorado entre 50 mil y 100 mil dólares. Sin duda, cada año qué pasa, este regalo al aficionado del beisbol se ha convertido en una experiencia sin igual.
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