Wawrinka mordió la bola, rompió la raqueta, se golpeó…

El vendaval Nadal se instaló en la Philippe Chatrier desde el inicio de su partido ante Stan Wawrinka. El español dio un recital de golpes y movió al suizo de un lado a otro de la pista provocando que Wawrinka fallase muchos golpes. La desesperación fue apoderándose de Wawrinka, quien sin saber que hacer para frenar a Nadal mordió la bola antes de un saque al inicio del segundo set.

Al final de esa manga, su enfado fue a más y dejó claro que no encontraba la manera contrarrestar el excelso juego del español. Cuando vio que el segundo set estaba perdido, se golpeó con la raqueta en la cabeza y acto seguido golpeó la arcilla parisina con ellas. La raqueta quedó destrozada y fue por otra, con la que nuevamente se golpeó. Wawrinka no veía solución al encuentro y lo dejó claro. 

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