
Rafa Nadal celebró su décima victoria en Roland Garros de una forma muy especial. El tenista manacorí acompañó al rey emérito Juan Carlos I en una cena celebrada en el Hotel Intercontinental de París. Nadal se sentó en la mesa presidencial del evento a la derecha del monarca, que acudió a la Philippe Chatrier horas antes para presenciar el partido.
Tras la cena, Nadal quiso celebrar la victoria con sus familiares y amigos, por lo que organizó una fiesta con sus queridos. Este lunes, Nadal realizó el tradicional posado del campeón a orillas del Sena con la Torre Eiffel de fondo. Pese a dormir poco, el tenista balear lució su sonrisa por décima vez junto al trofeo de Roland Garros, un título que se llevará en propiedad.








