El campocorto se hace sentir con sus batazos, pero aun es pasado por alto CARACAS.- Por mucho tiempo Asdrúbal Cabrera ha sido un jugador subvalorado en las Grandes Ligas, pues desde sus años dorados en los Indios de Cleveland, (2011-2012) el criollo ha luchado contra viento y marea para recuperar la confianza de la afición y en este 2017 luce con opciones para lograrlo.
Al completar su salida de la tribu en 2014, el campocorto perdió su potencia y velocidad. Entre 2012-15, bateó para .255 con 59 cuadrangulares, 251 impulsadas y 34 bases robadas, pero bien dicen que nunca está tan cerca el sol como cuando es de noche; y es por ello que hoy los Mets disfrutan de su “nuevo despertar”.
Desde su firma con los neoyorquinos, el anzoatiguense ha sido el pelotero de más alto rendimiento en el equipo, junto con Yoenis Céspedes, lo cual amplía las opciones ofensivas de los Mets, quienes lo compraron antes de 2016 para que fuese un shortstop de emergencia, pero Cabrera, a punta de batazos, logró cambiar rápidamente su estatus.
En su primera temporada con los de Queens, el infielder registró 53 extrabases y 62 remolcadas (.280), demostrando que su poder estaba de regreso y para ser compartido con todos en el Citi Field.
En lo que va de 2017, el oriundo de Puerto La Cruz, ya tiene un par de cuadrangulares con nueve remolcadas, y este año parece que su carta bajo la manga será responder también como emergente. El domingo trajo dos al plato bajo esta modalidad y Terry Collins espera mucho más de él.
También a la defensiva ya ha mostrado sus dotes; y se ha establecido como uno de los jugadores más regulares y fiables del equipo, pero en una época repleta de exigencias deberá seguir el ritmo para convertirse en un jugador élite de la gran carpa.
Cabrera es tan impredecible como rendidor y todo apunta a que esta campaña le será otorgado un rol protagónico en Nueva York.
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