Kelvin Peralta Madera
Ya se acerca el año nuevo, el 2017 está haciendo casi su entrada y no está demás desear que como país puedan los que nos Gobiernan asumir un nuevo rumbo, un cambio en su proceder que beneficie a las mayorías y que nos brinde la seguridad que hace rato merecemos todos.
El 2016 entre sus características aparte de ser un año electoral, destacamos que estuvo lleno de sobresaltos, de escándalos por actos de corrupción que se quedaron pura y simplemente en el reclamo de la gente, un año de promoción y amparo “a la franca” de la impunidad de los actos de corruptela a nivel de funcionarios del Estado, escándalo tras escándalo sin ningún tipo de solución o al menos el intento por parte de las autoridades de que los inculpados o señalados fueran al procesados, “realmente procesados”.
Un año lleno de dispendios y desatinos por parte del Gobierno, con elecciones no muy santas y un electorado afectado por el clientelismo y las papeletas que compraron a muchos sin importar el costo. El año del endeudamiento atroz, con niveles jamás vistos en la historia y cerrando como si faltara poco en estos días de Navidad con asaltos de película como lo han descrito los medios de la prensa. La inseguridad ciudadana fue una de las protagonistas del 2016, la delincuencia, por su cuenta y con un incremento sin límites claramente fuera del control de las autoridades ha hecho que cambiemos nuestro estilo de vida. Los asaltos a los bancos están tomando un nuevo giro, agravado el asunto porque siempre hay un prófugo o un policía implicado, dejando clara la falta de control por parte de las autoridades correspondientes.
Como esperanza para el 2017 el Gobierno nos vende sus planes nueva vez, entre ellos para apañar lo de la corrupción, el Procurador General de la República dice que se abrieron las investigaciones para el caso de Odebrecht, un caso sin precedentes donde el principal culpable ha dicho que hizo sobornos; sin embargo, los sobornados no existen aquí o no aparecen.
Este 2017 deseo lo mejor Para mi país, para todos, simplemente encomendarnos en oración, porque creo en los milagros y porque además tengo la convicción de que si los que nos Gobiernas quieren solucionar algo y ponen su disposición para hacerlo, lo hacen, pero también estoy convencido de que algunos pocos, luce que no quieren dichos cambios para bien porque afecta sus bolsillos y donde hay intereses de por medio todo depende de ello.
Particularmente, mis mejores deseos para ti y tu familia en este año 2017 que está por venir; y retomando lo del Gobierno, en algún punto, en algún momento avanzaremos como Nación, de eso, también estoy convencido. ¡Feliz año Nuevo!












