No soy un cambia chaqueta

 

Por Luís Céspedes Peña

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El refrán cambia chaqueta, que se puede escribir junto o separado, se conoce en el Cibao, como una persona que hoy tiene una posición y  mañana otra, relacionada con el mismo tema.

En los últimos días, compañeros de profesión, amigos y relacionados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), dicen que no tenemos una postura definida  en cuando al accionar político. Como es nuestra norma, respetamos lo que puedan pensar personas que quizás se sientan perjudicadas con algunas de las cosas que escribimos.

Pero en verdad somos defensores de lo que expresamos, antes y en los actuales momentos. Quienes les dan seguimiento a mis trabajos periódicos, saben que nos opusimos a que la Compañía Dominicana de Electricidad (CDE), fuera privatizada o capitalizada.

Eso ocurrió en el primer gobierno del Presidente Leonel Fernández Reyna, porque entendíamos que iba a ser un fracaso. Decíamos sería un “barril sin fondo”, que tendría que mantenerse con altos subsidios del Estado. ¡Y así está ocurriendo!

Eso nos hace pensar que el Pacto Eléctrico será otro “dolor de cabeza” para el gobierno del Presidente Danilo Medina. En vez de ese Pacto, si  fuésemos el Presidente de la República, constituiríamos otras 17 compañías para, con EDENORTE, EDESUR y EDEESTE,  sumar 20 consorcios.

Serían 20 consorcios que deberían depender de los beneficios propios, sin que el Estado tenga que aportar un centavo. Se le podrían distribuir hasta los equipos instalados de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE). Sólo habría que dividir el territorio nacional entre los 20 consorcios, quienes se encargarían de comprar y comercializar su energía. ¡Y cobrarles a todos los consumidores! El Estado se nutriría de los impuestos.

Pero reasumiendo el tema de la acusación de cambia chaqueta, nuestros lectores deben recordar que desde el mismo 1996, nos mantuvimos sugiriéndole al Presidente Fernández que su seguridad era muy extrema o muy celosa del líder, pero que no daba buenos resultados, porque desvinculada al gobernante de los sectores populares.

Decía que un Presidente, para mantenerse como popular, tenía permanentemente que dejarse abrazar y besar. Abrazar y besar a los más humildes (porque eso es normal en las clases media y alta), pero casi imposible entre los más necesitados. Con el Presidente Medina, ya eso no es una novedad.

La seguridad es necesaria, pero ésta no debe impedir que el pueblo hable con el Presidente. ¡Ahora el pueblo humilde habla con el Presidente! Sus resultados: La reelección.

Antes decíamos que había que facilitarles pequeños préstamos a los productores, los cuales no recibían financiamientos, porque no tenían garantía. Ahora el gobierno les presta sin ninguna garantía.  Sólo la recomendación de líderes de las comunidades. ¡Los resultados de esa obra son extraordinarios!

Decíamos que había que seguir mejorando el sistema escolar. Ahora el gobierno inaugura escuelas y aplica numerosos planes a favor del sector semanalmente. El Presidente lleva a los funcionarios a los sitios que visita, para hacerles  préstamos en el acto para las medianas y pequeñas industrias, así como para la agropecuaria u otras áreas.

Antes, el número de pequeños productores que obtenía préstamos era muy reducido y si por una u razón no pagaban a tiempo, eran sometidos a la Justicia. Ahora los productores pagan a tiempo. ¡Es fruto de la confianza que les ofrece el Presidente ¡

Ahora se comercializa, a gran escala, la  tayota, jengibre, carne de conejo y otros no tradicionales, que unidos a los tradicionales, mantienen al país con un buen sistema económico.

Lo que el gobierno no está haciendo es volver a repoblar al país de la crianza porcina masiva entre los pobres. Si el Estado supliera los alimentos (vendidos a costos), la nación se llenaría de cerdos y la economía dispararía a favor de los pequeños productores. ¡Y también bajara el precio para los consumidores!

El gobierno del Presidente Antonio Guzmán Fernández puso en ejecución el programa la Vaca familiar. Fue uno de los proyectos más exitosos. Consistía en que el gobierno le facilitaba, a través de organizaciones no oficiales, una becerra preñada y ésta era pagada con la cría que debería ser devuelva en la misma condición. Si la cría salía macho, se vendía y se compraba una hembra.

En la zona de Santiago, ese programa se ejecutó a través de CEFASA, de Gurabo, dependencia de la Iglesia Católica. ¡Danilo Medina es una esperanza en la materia!

Si hicimos sugerencias antes, pero el gobierno que las ejecutó es el de Danilo ¿por qué no defenderlas? Y si las sugerencias que estamos haciendo las ejecuta el gobierno de Medina, ¿por qué silenciarlas?  La diferencia está en que las sugerencias se las hicimos al Presidente Fernández, pero que, por una u otra razón, quien las está aplicando es el actual jefe de Estado, con muy buenos resultados. ¡Sigue ahí y será una fuerza determinante en el futuro!

Lo que ocurre es que en este país, como en la mayoría de los pueblos del mundo, hay personas que se consideran expertas haciéndoles críticas a quienes se atreven a hacer aportes para la mejora común, pero ellas no son capaces de ni siquiera sacrificar su mente para ayudar con la solución de un problema.

Gracias por leernos.