Una ciudad planificada debe contar con una capacidad de respuesta, para enfrentar cualquier
adversidad geológica, ambiental y antropogénica. Por medio de herramientas resilientes y
sostenibles, en el tiempo.
En fecha 17 de septiembre de 2025, CODIA (Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y
Agrimensores) Regional Norte, bajo la iniciativa de la junta directiva presidida por el Ing. Ramon
Martínez, dejó constituida la Comisión de Riesgos y Vulnerabilidad. Con el fin de, fortalecer la
gestión integral de riesgo y promover una cultura de prevención en las comunidades del Cibao
y en todo el territorio nacional.
La Comisión está conformada por especialistas del más alto nivel en: ingeniería civil, geología,
energía y gestión ambiental. Entre los que se destacan: Ing. Ervin Vargas, Ing. geólogo Luis
Peña e Ing. Ashley Morales. También, Ing. Eric Mercedes e Ing. Arcadio Rodríguez; comisión
que tengo el honor de presidirla.
Como primera meta y reto, tenemos como prioridad el dimensionamiento y la capacidad de
respuestas del municipio de Santiago, para enfrentar el peor desastre que pudiera ocurrir. A
consecuencia del, estudio científico realizado sobre el riesgo sísmico de Santiago de los
Caballeros. El cual fue financiado por la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el
Desarrollo Internacional) y BHA (Oficina de Asistencia Humanitaria), para la capacitación y
comunicación. Por otro lado, TREQ (Training and Communication for Earthquake Risk
Assessment), subvención AID-OFDA-G-720FDA19GR00273, para la evaluación de riesgos de
terremotos.
La Fundación Global Earthquake Model, administra y ejecuta los recursos de USAID e
implementa el proyecto en colaboración, con las partes locales interesadas. Se reconoce y
agradece el aporte de los funcionarios de la POT (Oficina del Plan de Ordenamiento Territorial)
del Ayuntamiento de Santiago de los Caballeros, la ONESVIE (Oficina Nacional de Evaluación
Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructuras y Edificaciones) y el Servicio Geológico Nacional
de la República Dominicana.
El informe se realizó en junio 2022, considerando la ocurrencia de un terremoto de magnitud
7.5, con ubicación en el segmento central de la Falla Septentrional, en la cercanía de Santiago.
Sus conclusiones proyectan: 2,600 fallecidos, 97,200 heridos, 6,200 colapsos de edificios y 10
mil millones de dólares en pérdidas. En consecuencia, tendremos problemas de:
1. Falta de patólogos forenses: ante 2,600 fallecidos, en un país que cuenta con
aproximadamente 65 patólogos forenses, es muy preocupante la situación. Ya que, un
especialista en esta área, puede hacer tres exámenes forenses diarios. Por lo tanto, la
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capacidad de respuesta sería 195 cadáveres diarios y 390 estudios forenses, en dos
días. Resultando un déficit de 2,210 cadáveres, sin diagnósticos de las causas de
muertes. Por ende, tenemos que firmar acuerdos con sociedades médicas de países
latinoamericanos como: Colombia y México, que nos suplan los patólogos forenses
faltantes.
2. Escasez de espacios en los cementerios: nuestros cementerios públicos están
saturados y con mínima capacidad de respuesta, para dar cristiana sepultura a los miles
de fallecidos. En consecuencia, se debe planificar una fosa común, para dar respuesta.
3. Ausencia de espacios de tratamientos suficientes y personal enfermería: el estudio
nos revela que 97,200 personas resultarán heridas, las cuales dispondrán de pocas
atenciones médicas y mucho menos de internamientos. Debido a que, es frecuente la
saturación de las emergencias y la falta de camas, en los centros de salud públicos y
privados. Es rutina, que el paciente espere horas en el área de emergencia, para ser
atendido o ingresado.
Tenemos que hacer un plan de gestión, para graduar miles de enfermeras(os), que
estén disponibles en los sectores de la ciudad. Asimismo, en salones y marquesinas,
para dar los primeros auxilios, hasta estabilizar los signos vitales de las personas
afectadas. Hasta que llegue la asistencia médica profesional. Debido a la falta de
espacios para recibir internos, es recomendable acondicionar las edificaciones del
complejo La Barranquita, como centro sede de internamientos de las personas heridas.
Por otro lado, el Parque Central de Santiago, funcionaria como el centro de operaciones
de manejo del desastre.
4. No suficiente sangre, para transfusiones: no disponemos de reservas ni capacidad
de respuesta, para suplir la cantidad de sangre que para las transfusiones de los
heridos. Por ende, debe haber un acuerdo entre todas las instituciones públicas,
privadas y el empresariado, para garantizar la cantidad de donantes requeridos, en
estas circunstancias.
5. Falta de personal de rescate y equipos especializados: miles de personas quedarán
atrapadas bajo escombros en 6,200 edificios colapsados. En el presente, no hay
suficiente personal de rescate y paramédicos, para esta demanda. Aunque, tenemos
suficientes equipos de maquinarias pesadas. Por otro lado, no hay equipos
especializados para detectar la ubicación de los atrapados. Para el dimensionamiento
del personal de respuesta, debemos de saber con que numero contamos y la cantidad
requerida. Con el propósito de firmar un acuerdo con los organismos de socorro, de los
distintos países de América.
Con el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, tenemos que evaluar su
capacidad de respuesta, ante el colapso de un importante elevado de Santiago y la
incomunicación de tres tramos, de la avenida de Circunvalación Norte.
6. Problema acceso a agua: En el caso de los servicios de agua potable y alcantarillado
sanitario, tenemos que agenciarnos con CORAASAN un plan de respuesta. Para
identificar los puntos vulnerables en tuberías y tanques de abastecimiento de agua
potable.
7. Posible colapso sistema eléctrico: ante la ocurrencia de un terremoto de magnitud
considerable, el sistema eléctrico será afectado con colapsos de: postes, torres
eléctricas y gran parte del cableado. En consecuencia, es necesario que EDENORTE
Dominicana, planifique su plan de respuesta e identifique sus infraestructuras
vulnerables.
El Ministerio de la Vivienda, Habitad y Edificaciones y El Ayuntamiento de Santiago, deben de
aunar esfuerzos para fortalecer su rol como órganos normativos y legales, hacia una
planificación y ejecución de proyectos. Con la finalidad de, dar respuesta al crecimiento
poblacional y al territorio de Santiago, una ciudad metropolitana.
Para identificar y disminuir la magnitud del desastre, ONESVIE debe de continuar las
inspecciones y estudios de vulnerabilidad. Para identificar las edificaciones vulnerables y
gestionar con los organismos competentes, su readecuación estructural.
Para conseguir el objetivo, se han integrados las instituciones vinculadas a dar respuestas
como son: el Ministerio de Salud, el Cuerpo de Bomberos de Santiago, la Defensa Civil de
Santiago y Ayuntamiento de Santiago. También, ONESVIE, la Cruz Roja Dominicana,
Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, Edenorte Dominicana, Coraasan, Ministerio de
la Vivienda y el 911.
En la actualidad, se realiza un levantamiento, para determinar con que recursos contamos:
cantidad de personal, equipos, herramientas, espacios disponibles y vehículos de cada una de
las instituciones. Como un punto de partida para estructurar el dimensionamiento de la
capacidad de respuesta de las instituciones de Santiago, ante un desastre de esta magnitud.
Saber con que contamos, gestionar lo que necesitamos y asignar roles a las instituciones
responsables, para cuando ocurra el nefasto, aplicar el protocolo planificado. Con el fin de,
regresar a la normalidad en el menor tiempo posible. Para lograr este plan en la Rep.
Dominicana, el gobierno central debe financiar el costo del equipamiento del dimensionamiento
e implementarlo a nivel nacional, como una política de estado ante las adversidades de la
naturaleza.
Autor: Ing. Ervin Vargas J.
Ingeniero Civil / Magister en Ingeniería Ambiental
Coordinador de la Comisión de Riesgos y Vulnerabilidad CODIA RN












