
Rafa Nadal pisó esta tarde la tierra del coso de la calle Xàtiva, en Valencia. Probó la arcilla que ha sustituido al albero y en la que España buscará desde el viernes las semifinales de Copa Davis ante la Alemania del ‘niño’ Alexander Zverev. Y lo hizo reestrenando número uno. Saliendo desde el portón de toriles, precisamente, bajo el tendido 1. Una posición a la regresa para iniciar un quinto periodo, la semana 168 de reinado, nueve años y medio después de ascender por primera vez a la cima. El 17 de abril igualará en Montecarlo a John McEnroe en el sexto puesto histórico. Y ahí comenzará una carrera estresante, de la que se ha borrado Roger Federer, por la tierra del Principado, Barcelona, Madrid, Roma y Roland Garros con la intención de defender 4.680 puntos.
Nadal se entrenó por la mañana en el Sporting Club junto a David Ferrer (en la Plaza de Toros sólo hay una pista) y por la tarde volvió a emplearse con el alicantino ya en el recinto taurino. Este año, la norma de la Copa Davis permite convocatorias de cinco jugadores y su participación dependerá de cómo se encuentre estos días, pues no juega desde el 23 de enero, hace más de dos meses, por la lesión en el psoas-ilíaco que le obligó a retirarse en Australia y de la que se resintió en Acapulco antes de debutar. No quiere poner en peligro su participación en Montecarlo.
Sergi Bruguera puede mover muchas fichas, además de Nadal: Pablo Carreño (12º), Roberto Bautista (17º), Feliciano López (31º) y Ferrer (33º). Nadal, que tiene un balance de 27 victorias y 5 derrotas (4 de ellas en dobles) en la competición por países, no juega la Davis en España desde septiembre de 2013 en la Caja Mágica contra Ucrania.











