
Es una de las grandes preguntas que ha rodeado la pretemporada de McLaren y Toro Rosso en el Circuit Barcelona Cataluña. ¿Cuál es la diferencia en tiempo por vuelta entre el motor Renault y Honda? Una cuestión, que tras celebrarse las primeras sesiones de entrenamientos libres del Gran Premio de Australia 2018, puede comenzar a resolverse.
Ocho décimas. Este es el guarismo que asoma si comparamos el mejor registro que hace 367 días marcaron la escudería de Woking y Faenza en el circuito de Albert Park y el obtenido este viernes en Melbourne tras tres horas de práctica.
1:25.200 ha marcado Fernando Alonso con el MCL33 para terminar en la octava posición a un segundo y dos décimas de Lewis Hamilton, mientras que hace un año el asturiano no pudo rodar más rápido de 1:26.000 tras 19 vueltas al trazado australiano.
De igual modo, 1:25.084 fue el mejor crono que Toro Rosso anotó en 2017 gracias a Carlos Sainz, un tiempo que es casi un segundo más rápido que el inscrito por Brendon Hartley este año con el motor Honda en la parte trasera del monoplaza de Faenza (1:25.925).
Una disimilitud que carga de optimismo a Fernando Alonso, que confía en el progreso del propulsor de Viry Chatillon y las mejoras aerodinámicas de los ingenieros de Woking para luchar por los cajones del podio en la segunda mitad del Mundial de Fórmula 1 2018. El primer paso ya está dado. Aún no es suficiente, pero es un punto de partida mucho mejor.











