Cada cierto tiempo el tema de la mano de obra extranjera se debate en los medios de comunicación, por el no cumplimiento de parte de los constructores del artículo 135 del Codigo de Trabajo y el visible aumento de obreros haitianos en las construcciones que se realizan. Realidad que resulta muy grave y preocupante, porque ya tiene raíces profundas de árboles grandes y frondosos.
El gobierno debe abocarse a la conformación de un equipo interinstitucional con todos los actores que tienen que ver con dicho sector, con mira a aumentar la mano de obra dominicana. Debe implementar políticas tendentes a incentivar a los jóvenes a que participen en el sector de la construcción, como una forma de atraer la atención a un sector que genera más de trescientos mil empleos y una gran parte no son ocupados por trabajadores nacionales, por tanto, el impacto positivo no es posible verse en la economía dominicana.
Si el gobierno no toma parte en esto, no habrá solución alguna sobre este tema. Debe implementar una política de promoción a través de los diferentes medios de comunicación, incentivando a los trabajadores a percibir este importante nicho como una oportunidad de empleo.
El sector construcción que mantiene cada año un crecimiento muy activo y que aporta, según el Gobernador del Banco Central Héctor Valdez Albizu, el 9% de PIB, es uno de los pocos sectores donde se puede crecer empezando desde obrero, hasta llegar a maestro constructor, y algunos trabajadores hasta llegan a ser profesionales del área.
Bajo estas circunstancias, es totalmente imposible cumplir con el 80/20 (80% trabajadores nacionales y 20% extranjeros) establecido en el artículo 135 del Código de Trabajo, aunque se apliquen y aumenten las sanciones. Es duro decirlo y también escucharlo, en este momento no hay suficientes trabajadores dominicanos motivados para cumplir con esta necesaria disposición. Pero con una política clara de motivación, poco a poco pudiera incrementarse la cantidad de obreros nacionales.
Siempre ha habido mucha preocupación en los sectores que componen el sector unido de la construcción, integrado por el Codia, la Cámara Dominicana de la Construcción, Acoprovi, entre otras, por situaciones que han pasado con relación a la participación de trabajadores haitianos, quienes tienen ubicados bufetes de abogados para someter a contratistas por prestaciones laborales inexistentes.
No es verdad como dicen algunas personas, que se prefiere a trabajadores haitianos porque se le paga mucho menos que a un nacional, en estos momentos, esa aseveración no es cierta, aunque tuvo asidero en años pasados, y sin lugar a dudas contribuyó al desplazamiento del trabajador dominicano y al aumento del extranjero.
La Asociación de Maestros constructores (AMACOA) estuvo trabajando en la captación de obreros y albañiles dominicanos, con mira a que se motiven a trabajar en ese importante sector, pero no han recibido el apoyo del gobierno para seguir incentivando y organizando a los trabajadores nacionales.
¡Se necesitan menos palabras y más acciones o en unos pocos años la construcción estará de manera total en manos de extranjeros, incluyendo ahora venezolanos!












