Se siguen diciendo muchas cosas y dentro de las cosas que se dicen, sin decir lo que verdaderamente se debe decir, se dice que en ambos lados de la ecuación de Catalina La O, hay un factor común x que tiene y mantiene mucho peso dentro de las cosas que se dicen de un lado y del otro.
Que por un lado toca con Víctor y por el otro, toca con Memelo. Aunque se asegura con los resultados que no le da igual que sea uno o el otro quien toque.
De un lado ese factor común x ataca la construcción de Catalina, satanizándola, negando y apostando que el proyecto no vaya a ser una solución definitiva a los apagones y al costo de la energía eléctrica en el país. Por el otro el mismo factor x hace campaña a favor de la construcción porque se sabe beneficiario a corto y largo plazo por cosas que no quiere que se digan dentro de todo lo que se dice y lo que no se dice, cuando se dice de todo.
Ese factor x es también socio del gobierno en las empresas eléctricas capitalizadas y reformadas que reciben subsidios estatales y a la vez reparten los beneficios societarios con el estado mismo. Y reparten, aparentemente, luego del derechazo de Izquierdo que perdió la teta del Fonper por denunciar que el reparto no era equitativo ni beneficiaba al socio estatal con equidad y honradez.
Los beneficios societarios se repartían con el embudo invertido, dijo.
¡Paradójico!
Por un lado, se dice que las plantas no van a contaminar el medio ambiente, y por el otro cabildean compensaciones como retribución por el daño futuro a los cultivos en los alrededores de las mismas plantas.
¡Como la vieja fábula escocesa del Dr. Jekyll y Mr. Hyde del escritor Robert Louis Stevenson!
O sea, de un lado no contaminan y del otro sí contaminan. Es decir, luz verde para que se construya en terrenos de su propiedad porque no contaminan y por el otro cobrando compensaciones porque la contaminación va a afectar las plantaciones de caña.
Se desconoce si habría alguna compensación para los productores de mangos y cítricos que también tienen plantaciones de esos rubros en la zona de influencia del monstruo carbonífero y sus mortales cenizas.
Por eso la ecuación resulta extraña, porque en la solución de toda ecuación se comienza eliminando los factores comunes, mientras en ésta, ese factor es el que potencia la misma buscando eliminar a los demás.
Así, atento a juego. Pero no hay juego cuando se garantiza un contrato de 50 años para unos terrenos que estaban condenados a baja productividad, solo con el potencial de servir para un proyecto turístico de alta inversión o un negocio de pingües proporciones como es el caso.
Porque las plantas gemelas tenían otro destino territorial y otro combustible como fuente de producción de vapor para la generación eléctrica, pero el factor común x influyó para que se cambiara el destino y, tal vez, el combustible.
Porque ahora, el factor x defiende a ultranza el sucio carbón, mientras como un Mr. Hyde cualquiera patrocina la oposición a la construcción que como Dr. Jekyll apoya sin ambages.
Favoreciendo sus terrenos y haciendo propaganda para que el carbón mineral haya dejado de ser el mayor contaminante de esa industria. La realidad de los sobornos y sobrevaluaciones confesadas y apoyar la construcción de un proyecto evidentemente sobrevaluado a sabiendas, es complicidad. Porque ese factor x es de los que apuestan a que la propaganda lo cambia todo, como la percepción de la corrupción o la popularidad de un presidente corrupto.
O la percepción inducida de que la inmigración ilegal no es dañina para los dominicanos.
Así el factor común x en la extraña ecuación de Catalina La O, la resuelve eliminando los otros factores y validando la igualdad matemática, haciendo valer solo que X es igual a $.
No se habla del agua necesaria para el proceso industrial ni de dónde se proveerá ni el costo de la misma. Tampoco se habla del destino de las aguas servidas y contaminadas que se producirán allí en proporción al uso.
No se habla del almacenamiento de las cenizas contaminantes. Tampoco de habla del destino de las cenizas que no se usen en la producción de cemento que serán muy pocas.
¿Hacia dónde irán los lixiviados cuando llueva sobre las cenizas almacenadas?
¿Cómo será el futuro de las personas que viven a unos 5 kilómetros en Nizao y Don Gregorio?
¿Y en las villas de playa a menos de 1 kilómetro?
¿Quién y cómo va a remediar el impacto en la costa y en las aguas marinas cercanas?
¿Todo lo va a explicar también “Suiche Machete”?
Porque aquí todo se explica; hasta lo esencialmente inexplicable.
Porque ahora solo se habla de que X=$, ¡y los demás factores e incógnitas que se vayan al carajo!
Así, “atento a juego y con sugestión pantera”.











