
SANTO DOMINGO. En el velatorio y sepelio ayer de la señora Delcy Miguelina Yapor, que murió en la mañana del lunes a causa de un disparo, hubo grandes muestras de dolor, angustia y solidaridad, pero también fueron constantes las críticas a un fallido sistema de justicia que obliga a las personas a tener que tomarla por sus propias manos.
Yapor fue alcanzada por una bala que iba dirigida a dos motoristas que momentos antes habían arrebatado una cartera a otra señora en una calle del sector Evaristo Morales. El exraso de la Fuerza Aérea, Franklin Padilla Núñez, fue la persona que, según la Policía hizo el disparo, intentando evitar que los atracadores se fugaran.
Pero Leandro Acosta, esposo de Yapor y padre de sus cuatro hijas, pidió a la población dejar la justicia a quienes tienen ese deber, no sin antes criticar lo fallido del sistema judicial dominicano.
“Este país está en un momento crítico, lo sucedido a mi esposa es el problema de que las personas quieren hacer la justicia por su cuenta. Las leyes dominicanas no permiten que se haga justicia con la muerte del condenado y mucho menos la ley de Dios, y cuando la sociedad falla en alcanzar la justicia, el pueblo quiere tomar la justicia con sus manos y lo hace de una manera cruel. Todo el mundo quiere andar con una pistola para ver a cualquier atracador que ande por ahí y eliminarlo”, dijo tras una misma de cuerpo presente que se realizó en honor de Yapor en la Iglesia El Buen Pastor, de la que era parte del su Consejo Parroquial.
Antes, en un comunicado que entregaron a los medios, Acosta, diácono de la iglesia católica y sus hijas Jacquel, Betsy, Janel y Delcy Linnet, extendieron un abrazo a la familia del exraso Padilla Núñez, al tiempo que agradecieron al pueblo dominicano por las muestras de solidaridad.
Acosta pidió a Dios misericordia por la sociedad, por su familia y por la del matador de su esposa, de quien reconoce que su intención era hacer justicia, pero “la muestra de que esa no era la forma es que un inocente murió”.
También el arzobispo metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria, quien participó de la homilía oficiada por monseñor Pablo Cedano, pidió a los jueces y a la Policía jugar su rol para que la ciudadanía no tenga que tomarla en sus manos.
Durante el velatorio, que se efectuó en la capilla D de la funeraria Blandino, transportistas escolares, compañeros de labores de Yapor, cuestionaron la inseguridad que se vive en el país y pidieron a las autoridades tomar medidas para que casos como ese no vuelvan a ocurrir.
Yapor transportaba dos niños en el momento en que fue impactada, los cuales acudieron ayer a la funeraria para despedirla.
Por la funeraria desfilaron además cientos de amigos, familiares y varios dirigentes políticos que conocían a Yapor, tales como Ito Bisonó, Jonny Jones, Minou Tavárez, y Claudio Caamaño, que destacaron las cualidades humanas que caracterizaron a Yapor y la tristeza que les deja su muerte. A la salida de la iglesia un amplio coro la despidió. El sepelio tuvo lugar próximo a las 6:00 p.m. bajo otro coro de cánticos religiosos que se extendió por más de media hora.










