
La desaparición del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, en Europa, el 23 de octubre de 1967, cuando ocupaba el puesto de agregado militar en Londres, Inglaterra, armó un revuelo en el gobierno del presidente Joaquín Balaguer, tal como consta en documentos desclasificados.
Caamaño logró notoriedad internacional luego de convertirse en 1965 en el líder de la Revolución de Abril en el país, gesta que procuraba el retorno al poder del presidente Juan Bosch, derrocado por un golpe de Estado el 25 de septiembre de 1963. Comandó la resistencia a la invasión militar de los Estados Unidos, como desencadenante, el 28 de abril de 1965, y fue presidente de la República desde el 3 de mayo hasta el 3 septiembre de ese año, cuando firmó el Acta de Reconciliación Institucional Dominicana.
Los informes confidenciales diplomáticos y de inteligencia, cruzados con el presidente Balaguer, constan en un conjunto de documentos desclasificados en 2015 por el Fondo Presidencia, disponibles en cajas en el Archivo General de la Nación (AGN).
Las acciones desatadas a raíz de la desaparición de Caamaño, de 35 años de edad, se combinaban con un poderoso despliegue de los organismos de inteligencia, encabezado por el secretario de las Fuerzas Armadas, mayor general Enrique Pérez y Pérez.
Este jefe militar mantenía al tanto al presidente Balaguer de las operaciones nacionales para arrestar a los disidentes del gobierno, especialmente contra miembros y dirigentes de partidos de izquierda, a quienes apresaban y les instrumentaban expedientes hasta por la confiscación de libros con ideas comunistas o el repartos de volantes.
El seguimiento abarcaba la búsqueda de informaciones sobre los dominicanos que estaban en París, y se perseguía a quienes llegaban a esa ciudad tras entrenar en Cuba. Igualmente, se le daba seguimiento a otros dirigentes comunistas como Narciso Isa Conde, de quien reportaban tenía más de seis meses fuera del país.
El Ejército Nacional, ante los informes de inteligencia de que Caamaño ingresaría por Puerto Plata, al norte, o por pueblos del sur, preparó desde 1968 planes de defensa que incluían, además del resguardo de las instalaciones militares, la toma militar de oficinas públicas, responsabilidades de los alistados y oficiales, y el control de las entradas y salidas de ciudades.
Caamaño había visitado al coronel Lachapelle Díaz, agregado militar en la Embajada Dominicana en La Haya, Holanda, y no regresó. Su ruta, desde Londres, era Madrid, para encontrarse con su esposa e hijos.
El oficial nació el 11 de junio de 1932. Era hijo del general Fausto Caamaño (un jefe militar de la dictadura de Rafael Trujillo), y de la señora Eneroliza Deñó de Caamaño. Había estudiado en el Colegio La Salle y figuraba entre sus compañeros de estudios el empresario José Luis Corripio.
La muerte del líder militar fue anunciada y su cuerpo fue mostrado a un reducido grupo de periodistas el 16 de febrero de 1973, trece días después de su desembarco desde Cuba con 8 hombres en la Playa Caracoles, al sur del país. Tenía el propósito de iniciar un frente guerrillero contra el gobierno de Balaguer. Su desembarco se produjo prácticamente cinco años después de que circularan especulaciones sobre su llegada.
Se muestran comunicaciones, vía cartas y telegramas, entre el presidente Balaguer y los embajadores dominicanos en Inglaterra, Porfirio Herrera Báez; en Holanda, Cirilo José Castellanos y en España, Porfirio Dominici. Reflejan las comunicaciones el interés de cada diplomático por demostrar lealtad al mandatario.
El embajador Castellanos le comunicó a Balaguer que tenía dudas de la veracidad de los informes de Lachapelle Díaz y Manuel Ramón Montes Arache sobre la desaparición de Caamaño. Mientras que Herrera Báez le expresó al mandatario, en una carta, que se trataba de sensacionalismo del filósofo del ‘pentagonismo´y profeta de la ´dictadura popular´, en alusión a Bosch.
Entre los hallazgos figura un intercambio de cartas entre Balaguer y Caamaño, en marzo de 1968, a raíz de la revocatoria para viajar fuera de su jurisdicción que dispuso el presidente.
Embajador en Holanda: desaparición
El presidente Balaguer fue informado desde Holanda por el embajador Castellanos de la desaparición de Caamaño, en carta 432A, enviada el 14 de noviembre de 1967. Esa misiva fue respondida como recibida por el secretario Administrativo de la Presidencia el 1 de diciembre siguiente. “…de cuyo contenido quedó debidamente enterado el excelentísimo señor presidente de la República”, le comunicó José A. Quezada.
En adición a mi cablegrama cifrado 429, de fecha de ayer (Presidente Balaguer, Santo Domingo, RD.
AGREGADOS MILITARES ESTA EMBAJADA INFORMAN CORONEL
CAAMANO DESAPARECIO EN LA HAYA HACE VEINTE DIAS punto HAN RESULTADO NEGATIVAS DISCRETAS INVESTIGACIONES HOLANDA, INGLATERRA, FRANCIA Y ESPANA/ Embajador Castellanos/ Noviembre 13, 1967), cúmpleme informarle, muy cortésmente, lo siguiente:











