PERAVIA. Indignación y repudio ha causado en las comunidades Villa Sombrero y el Llano de Baní la versión ofrecida por la Policía Nacional de que fue durante un intercambio de disparos que resultaron muertos un taxista y un mecánico, la noche del pasado domingo.
Familiares, amigos y vecinos del taxista Rubén Darío Díaz Pimentel, de 50 años y el mecánico Tirson Alfonso Pérez Mejía, de 39 años, dicen que ambos hombres fueron asesinados por agentes policiales.
Altagracia Pimentel y José Luis Díaz Pimentel, madre y hermano de Rubén Darío Díaz Pimentel pidieron una investigación profunda de las circunstancias en que murió su pariente, tras sostener que las informaciones que poseen indican que este fue detenido por los agentes, quienes le dispararon sin ningún motivo.
Fueron enfáticos en señalar que Díaz Pimentel era un hombre de trabajo, deportista y sin ningún antecedente delictivo.
Mientras que Idea Estepan, viuda del taxista, quien dejó a tres hijos en la orfandad, dijo que con la pérdida de su esposo pierde el sustento de la familia, y la comunidad pierde a un hombre ejemplar.










