SANTO DOMINGO.- La alta dirección y el liderazgo del Partido Revolucionario Moderno (PRM) reiteraron este jueves su compromiso de luchar unidos “en la defensa de la institucionalidad democrática, la decencia y la transparencia en la práctica política” tanto en lo nacional como en esa entidad.
Hipólito Mejía, Luis Abinader, Andrés Bautista y Jesús Vásquez dieron a conocer a la opinión pública un documento conjunto dirigido al pueblo dominicano y en especial a su militancia, en el cual afirman ques sus esfuerzos de los últimos meses, junto al denominado “Bloque Opositor”, han tenido como balance positivo la creación de un amplio consenso nacional sobre el imperativo de que en la Junta Central Electoral, el Tribunal Superior Electoral y la Cámara de Cuentas y demás cortes del Estado sean elegidos “árbitros imparciales, probos y creíbles, capaces de actuar siempre apegados al mandato de la Constitución y las leyes”.
Resaltan que tanto en las principales entidades de la sociedad civil, entre los directivos del empresariado, la alta jerarquía de la Iglesia Católica, en especial de la Conferencia del Episcopado, y otras entidades religiosas así como en la generalidad de la población, existe el convencimiento de que en el reparto partidario en la integración de la JCE y el TSE ha estado el origen de las violaciones e irregularidades que han afectado al sistema electoral, restándole credibilidad y confianza.
“Gracias al trabajo tesonero y la firmeza del PRM y los partidos de oposición, prevalece hoy el convencimiento nacional de que, volver al reparto de funcionarios electorales parcializados, dirigentes o militantes políticos y no árbitros imparciales, sería un peligroso desatino y un desafío al ambiente de sosiego y estabilidad que requiere el pueblo dominicano”, enfatizan.
En ese sentido, afirman: “El PRM y su liderazgo nacional ratifica al país que no será parte de repartición alguna en la integración de los órganos electorales, ni aceptará una JCE, TSE y CC sin consenso, parcializada y nombrada unilateralmente”.
Manifiestan que el país padece en la actualidad de serias deficiencias institucionales, cuya superación pasa por la garantía de elecciones libres, justas y transparentes, tal y como lo ordena la Constitución de la República.
Opinan que el actual momento es decisivo para que el país emprenda la senda definitiva de la institucionalidad democrática.







