República Dominicana ha avanzado 86 puestos en la lista de los “estados fallidos”

PAISSANTO DOMINGO. La lista de los estados fallidos se hizo pública en 2005, la República Dominicana apareció en el lugar 19 de los peores del mundo. En once años el país descendió al puesto 105, lo que significa un avance de 86 lugares.

El índice elaborado por El Fondo para la Paz (FFP, por sus siglas en inglés) asigna una puntuación que mientras más alta, significa que es peor. En 2005 el índice dominicano acumulado fue de 94.2, en 2016 es de 70.8. Los puntos se asignan de acuerdo al deterioro de doce grandes variables: presión demográfica, situación de refugiados, grupos de discriminados, emigración o fuga de cerebros, desigualdad y desarrollo, pobreza y declive económico, legitimidad del Estado, servicios públicos, Derechos Humanos, aparatos de seguridad, fraccionamiento de las élites e intervención externa.

Pese a la nota positiva, la República Dominicana sigue entre los países de “elevada advertencia de fragilidad”, y se coloca en el grupo de México, Vietnam, Sudáfrica, Ghana y Guyana y al borde de pasar a la lista de países de “advertencia”, un paso previo a los países “estables”.

Haití se mantiene en el décimo lugar, misma ubicación que en 2005. El informe de FFP advierte que países muy frágiles “pueden tener serias repercusiones no solamente para el estado y sus habitantes, además para sus vecinos”. El reporte daba a Haití un índice de 99.2 en 2005; ha empeorado a 105.1

El documento cambió de nombre de “Índice de Estados Fallidos”, a “Estados Frágiles”, a partir de 2014. Cada ranking anual se hace en base al año anterior, esto es que el de 2016, indica el desenvolvimiento del 2015.

Cómo mejoró el país

El compendio desde el año 2005 hasta 2016 indica que la República Dominicana mejora a varios niveles de manera estable desde la publicación del primer informe. Las estadísticas muestran que el avance del país se debe a la acumulación de impulsos pequeños en todas las variables, con excepción de la del fraccionamiento de las élites, lo que indica que es notoria la mejoría de la relación entre los gobernantes y la población, sobre todo los poderes económicos.

En 2005 la presión demográfica fue de 9.0, en 2016 bajó a 7.0. Esta puntuación, según el informe, el país se coloca en una situación “débil”. En cuanto a grupos de refugiados y desplazados el país obtuvo 8.0 en 2005, una valoración sorprendentemente alta porque República Dominicana no figura como destino de refugiados y desplazados, en 2015, esa clasificación bajó a 3.5, una anotación “buena”, según el índice.

En grupos de discriminados, en 2005 la puntuación fue de 7.1, en 2015 bajó a 6.0, considerado “moderado”. En cuanto a emigración del capital humano, el país se encontraba en 8.5 en 2005; bajando a 7.3, lo que el ranking sigue considerando débil.

En desigualdad y desarrollo, en 2005 el país aparecía con 9.0, bajó a 6.0 lo que se considera moderado. En pobreza y declive económico Dominicana pasó de 6.8, en 2005, a 5.2 en 2015, un valor moderado.

En cuanto legitimidad del Estado el país pasó de 9.6 a 6.8, que se considera débil; en servicios sociales pasó de 9.2 a 6.0, ubicando al país entre los “moderados”; en derechos humanos de 9.2 a 5.5, calificación “moderada”; en el aparato de seguridad de 7.0 a 5.2; en fraccionamiento de las élites empeoró de 9.0 a 5.5, única calificación en la que el país perdió puntos. En intervención externa pasó de 4.0 a 5.6, única calificación en la que empeoró.

Mejoras a nivel continental

En América Latina la República Dominicana figura entre los países que desde 2007 a 2016 tuvieron cambios de más de diez puntos. Acompaña a México, Costa Rica, Canadá, Panamá, Colombia, Perú, Argentina, Brasil, Bolivia y Uruguay. Mientras que el resto empeoró o sufrió “cambios marginales”. El informe separa a doce grupos de países, los muy sustentables, en el que solo se encuentra Finlandia. Los sustentables, encabezados por Noruega, Nueva Zelanda y Dinamarca. Los muy estables, los más estables, estables, en alerta, alerta elevada. En nivel negativo están advertencia elevada, alta advertencia, alerta, alta alerta y muy alta alerta.