Ferrari, Hungría y el Mundial 2016: todo a una carta

Hungaroring está marcado en rojo en el calendario de Ferrari. Segundos en el mundial de constructores a 131 puntos de Mercedes y terceros en el mundial de pilotos con Kimi Raikkonen a 62 puntos de Nico Rosberg, Ferrari se acerca a la mitad del campeonato y es hora de realizar balance.

Si bien las estadísticas muestran una Scuderia competitiva por detrás de la todopoderosa Mercedes, la verdad es que en las diez carreras disputadas hasta la fecha, no se han vislumbrado por ninguna parte aquellas victorias que Sergio Marchionne anunció sin censura durante la pretemporada, o esas mejoras en chasis que Maurizio Arribavene calificó de sorprendentes durante el GP de Europa.

Y por si fuera poco, las sensaciones transmitidas en las últimas dos carreras, viéndose superado por Red Bull, no parecen estar ayudando a mantener la calma en la escudería italiana.

Todos estos acontecimientos han provocado que Arrivabene anuncie que Hungría representa para los italianos, la última oportunidad de luchar por el mundial: «Después de Hungría no podemos errar más. Después de esa carrera, entenderemos cuales son las oportunidades y donde estamos; y creo que no podemos fallar. Más temprano en la temporada tuvimos algunos problemas relacionados con ciertos componentes de la unidad de potencia, y fueron solucionados hasta el punto de que hoy nuestro punto fuerte es el motor. Ahora tenemos que trabajar en la fiabilidad y en otras áreas como la aerodinámica”.

Veremos cómo se desarrolla el GP de Hungría para los de Maranello. Un buen resultado de los monoplazas rojos permitiría seguir confiando en ganar el mundial. Pero verse de nuevo superados por Mercedes y Red Bull, ocasionaría un punto y aparte en el desarrollo del SF16-H y focalizar todo en 2017. Una vieja historia que resulta muy familiar ya a los tifosis.

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