
La sanción de dos años impuesta por la ITF a Maria Sharapova tras su positivo por meldonium durante el pasado Abierto de Australia puede traerle graves consecuencias económicas a la tenista rusa. Según Forbes, la suspensión a Sharapova le podría costar a la jugadora cerca de 50 millones de dólares en los próximos años a causa de la pérdida de patrocinios y de los premios de los torneos que no podrá disputar durante este periodo de tiempo.







