Paciencia se agota por resultados de presidenciales en Perú

AP
Lima, Perú
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Tres días después del cierre de las urnas, en la más reñida elección presidencial de Perú en más de medio siglo, la paciencia de los dos partidos en contienda por conocer los resultados finales comenzó a agotarse.

El miércoles el equipo principal del candidato Pedro Pablo Kuczynski, del partido Peruanos por el Kambio, quien va primero en el conteo, acudió a las oficinas del máximo tribunal electoral para pedir celeridad y transparencia en los resultados oficiales.

«Si algo tenemos que solicitar es celeridad para que los resultados al 100% simplemente se reflejen de manera transparente», dijo a los periodistas Martín Vizcarra, candidato a la primera vicepresidencia por el partido de Kuczynski.

En la noche del martes unos 500 simpatizantes de ambos grupos pidieron a los organizadores de las elecciones rapidez en su trabajo.

Simpatizantes de Fujimori con banderas partidarias de color anaranjado gritaban «Keiko presidenta» mientras los de Kuczynski respondían «sube sube PPK (Kuczynski)». Algunos estaban disfrazados de cuyes, la mascota andina que se convirtió en el símbolo de Kuczynski.

Con más de 98,9% de las actas contabilizadas, Kuczynski tiene 50,12% de los votos frente a 49,87% de Keiko Fujimori, hija del exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000), preso por asesinato y corrupción. El total de votos que los separa es más de 41.000 votos.

Según la ley debe esperarse que la Oficina Nacional de Procesos Electorales concluya el conteo del total de las actas para declarar un ganador. El organismo anunció la víspera que podría finalizar su trabajo el jueves y afirmó que espera recibir en la noche del miércoles las actas electorales provenientes de Europa y zonas remotas amazónicas del norte y sur de Perú.

Adicionalmente, unas 810 actas impugnadas están en jurados electorales quienes deben resolver y retornarlas a la Oficina para ser añadidas en el conteo.

Los dos candidatos centroderechistas permanecieron dentro de sus cuarteles de campaña sin mostrarse a la prensa.

La disputada elección sólo es superada por la de 1962, cuando los dos candidatos presidenciales finalistas tenían una diferencia de 12.000 votos y los militares dieron un golpe de Estado para impedir que el primero en el conteo asumiera el poder.

Los expertos afirman que si Kuczynski gana la presidencia tendrá el reto de negociar con el partido de Fujimori, que logró en abril la más potente mayoría en más de dos décadas con 73 de las 130 sillas del Congreso. Kuczynski apenas tiene 18 parlamentarios, menos que la izquierda.

«Es el presidente que entraría en peores condiciones tras la caída del fujimorismo… no está respaldado por un partido sólido», dijo el analista político José Carlos Requena. Añadió que Kuczynski «tendría que tejer alianzas, otorgar ministerios del futuro gabinete».

Los fujimoristas siguen afectados por las acusaciones de sus presuntos nexos con el narcotráfico que Kuczynski insinuó en la campaña.

«El narco Estado nos va a matar a todos… necesitamos un gobierno limpio desde arribita hasta abajito», dijo Kuczynski.

La legisladora fujimorista Luz Salgado sostuvo que no se pueden hacer alianzas con quienes tienen un doble discurso.

«No puedes tender puentes con alguien al que llamaste narcotraficante. A los 73 (legisladores electos) nos dijeron narcotraficantes, dictadores y todos los insultos. Hay que ser coherentes con el lenguaje», dijo Salgado en referencia al grupo de Kuczynski.

Si Kuczynski logra mantener su ventaja culminaría una campaña política sorprendente. Fujimori se impuso a un abanico de 10 aspirantes en la primera vuelta de los comicios celebrada en abril y lideraba las encuestas previas a la votación del domingo.