Escuela María Altagracia Franco de Santiago ejemplo del desarrollo de esa iniciativa productiva del Ministerio de  Educación   

Por Nelson Peralta

La iniciativa de los  huertos escolares ha incorporado al sistema educativo una práctica agrícola de mucha formación que induce a los  estudiantes a la producción agrícola dándole valores al trabajo y dignificando la agricultura, como una fuente primaria de la economía dominicana.

Tomate, lechuga, berenjena, repollo, rábano y ajíes, entre otros ya se están desarrollando, como nos muestra el huerto desarrollado en la escuela María Altagracia Franco, ubicada en Los Girasoles, dirigida por   Luz María Fernández y perteneciente a la regional 08 que dirige José Manuel Fernández y  el Distrito 08-3,  que dirige   Bernardo Cruz

Los huertos dan belleza a  los espacios que anteriormente tenían abandonados en las escuelas o patios yermos, hoy lucen multicolores por la producción de vegetales.

De acuerdo a la directora de la escuela Maria Altagracia Franco,, licenciada Fernández, el proyecto del Huerto Escolar comenzó con la iniciativa del Ministerio de Educación y la inspiración de un docente que lo hizo suyo,  para desarrollarlo en el centro educativo donde labora.

“Nos referimos al profesor José Rafael (docente inspirador del  proyecto en nuestro centro El Huerto Escolar)”, agregó.

Y agregó que “nuestro huerto escolar inició luego de muchos estudios, ya que había uno en años anteriores, pero decidimos cambiar de lugar, nos dedicamos a ubicar un área del patio que fuera idónea para el mismo”.

Informó que en la adecuación del terreno participó toda la comunidad educativa: Estudiantes de sexto Ä y de otras secciones, los padres, el profesor José Rafael, otros profesores se sumaron al mismo.

Importante del Huerto en la escuela

“Sabemos que la protección del medio ambiente es un tema importantísimo en la sociedad actual;  hay una latente preocupación por dejar un mundo más sostenible a las generaciones venideras, todos debemos aportar el granito de arena  y asumiendo conciencia del deterioro que el ser humano le está causando al medio ambiente, buscamos medidas y estrategias de intervención directas en el cuidado del medio ambiente”, dijo.

Y añadió que en este contexto educativo de protección y concienciación hacia el cuidado de nuestro entorno, nace este programa en la Escuela María Altagracia Franco: “Nuestro Huerto”.

Objetivo principal del proyecto

“Nuestro Huerto” tiene como objetivo principal facilitar el conocimiento de los elementos del medio ambiente y su importancia para la vida”, sostuvo, tras  señalar que pretenden valorar la tierra y la cosecha que sale de ella. En él trabajan, experimentan, aprenden y colaboran los niños desde  pre primario hasta sexto del nivel Primario.

Igualmente,  declaró Luz María Fernández, que procuran motivar a tener el contacto directo con la tierra, así como sus necesidades y  las posibilidades que podemos sacar de la tierra.

Indicó que también tratan de lograr  que los niños aprendan a apreciar lo que nos da la naturaleza si la cuidamos y respetamos, creando lazos afectivos con el entorno natural.

“Valorar la importancia de consumir verduras, tales como tomate, ajíes, berenjena, entre otros, cultivados por uno mismo”, declaró y aprender  sobre el consumo del agua, su uso con responsabilidad y a no malgastarla.

Otros propósitos es que los  alumnos puedan estudiar, desde el punto de vista científico, el proceso de desarrollo de los seres vivos: desde el nacimiento hasta la muerte (en este caso, de las plantas), gozar de un entorno natural  sano y fomentar actitudes cooperativas, a través del trabajo en equipo, para la buena manutención del huerto escolar.

_ Que hacemos en la  escuela Maria Altagracia Franco

“Preparamos el terreno para la primera plantación; removemos la tierra y la abonamos y, nos involucramos en comprar mangueras para su mojado diario”,  dijo.

Igualmente, organizamos el espacio del huerto, teniendo en cuenta qué especies pueden ir juntas o cuáles habrá que tener separar. Hicimos canterios o semilleros para, posteriormente, plantar en el huerto  y cuando está ya preparado regamos el huerto cuando sea necesario.

Limpiamos el huerto de hierbas y basura, recogemos las cosechas que resultan ser muy útil para la alimentación y enseñar a los niños el valor del trabajo digno, como es la agricultura.

Los responsables del cultivo de nuestro  huerto escolar son los estudiantes, por lo tanto, el centro educativo ha establecido  reglas de seguridad bien definidas y estrictas para evitar accidentes y que se pudieran dañar los productos que estamos cultivando.

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