Caras nuevas y dos viejos conocidos. Tras la disputa del Masters de Londres en el que Grigor Dimitrov (un tenista de 26 años sin ningún Grand Slam) se consagró como maestro, el top-10 de la ATP cierra temporada con seis caras nuevas. Y cuatro de ellas se estrenan en ese club de los diez primeros: Alexander Zverev, David Goffin, Jack Sock y Pablo Carreño. El alemán de 20 años, campeón en los Masters 1.000 de Roma y Toronto, es cuarto del mundo y junto a Pablo Carreño ha protagonizado la mayor escalada en el top-ten. Uno comenzó 24º y el asturiano, 30º. Los dos han ascendido 20 puestos.

Rafa Nadal dejó claro lo que puede llegar a ser Zverev: “Futuro número uno y ganador de Grand Slam”. Juan Carlos Ferrero, en el cuadro técnico del alemán desde el verano, destaca de su pupilo que es “muy maduro para su edad”, y lo define como “ganador”: “Cree mucho en sus opciones de victoria juegue contra quien juegue”. Por su parte Carreño (26 años), que es del equipo de la Academia Equelite de Ferrero, puso el broche a un año en el que ganó en Estoril y llegó a las semifinales del US Open e Indian Wells con su estreno en el Masters por la lesión de Nadal.

“Acabé décimo y el objetivo era el top-20, así que cumplí con creces. Soy mucho mejor jugador que el año pasado, más agresivo y creo más en mí, pero voy a intentar avanzar más”, valoró Carreño, ya segundo espada nacional, y que mira por el retrovisor a Roberto Bautista (20º), Albert Ramos (23º), Fernando Verdasco (35º), Feliciano López (36º) y David Ferrer (37º). En la Armada también se está produciendo un cambio de guardia.

Nadal (31 años) y Federer (36) son los números uno y dos de más edad de la historia. Han vuelto a lo más alto porque se han repartido los cuatro Grand Slam tras superar lesiones. Han desaparecido, sin embargo, Andy Murray, que lesionado en la cadera cayó de lo más alto al puesto 16º, y Novak Djokovic (12º). El serbio, con problemas en un codo, decidió parar tras Wimbledon. Stan Wawrinka, Milos Raonic, Kei Nishikori y Tomas Berdych tampoco pudieron terminar el año, castigados por el físico. De cómo vuelvan todos ellos en 2018 dependerá si el vuelco en el top-ten se consolida.

Un club en el que han irrumpido los dos finalistas en Londres: Goffin y Dimitrov, ambos de 26 años. “El próximo año se presenta muy interesante, especialmente al inicio, porque grandes nombres regresan. A mí, el hecho de ser 3º me hace centrarme más y el próximo objetivo es ganar un Grand Slam”, apunta el búlgaro. Eso, con permiso de Nadal y Federer, claro.

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