Roger Federer, seis veces ganador del Masters en 14 participaciones, ha aumentado su extraordinario balance en un torneo que le viene como un guante tras vencer en dos sets a Jack Sock: 6-4 y 7-6 (4). Ahora el suizo firma un 53-12 practicamente insuperable en la historia del evento y presenta de nuevo su candidatura al título. Ante el estadounidense, sin grandes alardes (20 errores no forzados), pero con una rocosa consistencia (90% de puntos ganados con el primer servicio y 28 golpes ganadores), el suizo se impuso cómo y cuando quiso. Se enfrentará el martes en el Grupo Boris Becker desde las 21:00 hora española a Alexander Zverev, que ganó a Marin Cilic. Así lo manda el reglamento, los vencedores de la primera jornada se ven las caras en la segunda, una norma que mantiene la emoción.

En un O2 de Londres que presentaba un aspecto estupendo, con silencio sepulcral a pesar de que se congregaban allí 20.000 espectadores, Federer hilo fino en el primer set pese al aire de espectáculo más propio de una exhibición que se respiró por momentos en la pista. Esa era la trampa de Sock para intentar relajarse ante lo que tenía delante. Bromeó y trató de imitar el juego del Genio de Basilea atrayéndole a la red para superarle con ajustados passings, pero tras encajar un break de salida, Federer no le dio opción de recuperarse.

En la segunda manga, Sock siguió correcto y no perdió su saque, pero tampoco fue capaz de conseguir ni una sola bola de break, cero en todo el partido. Al menos su esfuerzo le dio para alcanzar la muerte súbita. Ahí apretó lo justo Federer para llevarse un triunfo demasiado cómodo ante el número nueve del mundo, el último invitado de las Finals, en apenas hora y media.

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