Seguramente y con el paso del tiempo, Sebastian Vettel no guardará un gran recuerdo de los meses de septiembre y octubre del año 2017. Tras liderar durante gran parte de la temporada el Mundial de pilotos, una caótica salida en Singapur y dos problemas de fiabilidad en Malasia y Japón, han reducido casi a la mínima expresión, las posibilidades de ganar el campeonato.

Unos contratiempos que no han mermado la confianza del piloto alemán en la Scuderia, ya que asegura que se encuentra muy feliz y que su objetivo sigue siendo ganar el título con los de Maranello: “Además de los logros, he tenido la oportunidad de conducir coches increíbles y emocionantes, así como para trabajar con grandes profesionales, para lograr mi sueño, que es ser capaz de conducir para Ferrari. Obviamente, mi capítulo no está cerrado, ya que con Ferrari quiero ganar, pero en general creo que estoy muy, muy feliz”.

Tras muchos rumores de posibles cambios, Ferrari anunciaba el pasado mes de septiembre la renovación de Vettel y Kimi Raikkonen para la próxima temporada. Un compañero, el finés, que el tetracampeón afirma ser el mejor que ha tenido en su carrera: “Obviamente trabajar con un piloto que te respeta es mucho más fácil, especialmente teniendo en cuenta que a menudo en la Fórmula 1 hay quienes tienden a complicar las cosas mucho más de lo necesario. Trabajar con alguien que sabes que no hace política y crea confusión es un valor añadido. Es por eso que Kimi es probablemente el mejor compañero que he tenido. Es una persona directa”.

El piloto de Heppenheim manifiesta que el peor momento del año fue la noche del domingo tras el Gran Premio de Azerbaiyán 2017, ya que sentía que había fallado al equipo: “La noche del domingo en Bakú fue la peor porque sentí que había decepcionado al equipo. Perdimos una posible victoria por mi error, y si pienso en lo que pasó en Singapur, creo que fue un episodio de carrera, como sucede a veces en las carreras. ¿Llegó en un buen momento? No. Pero probablemente ni siquiera hay un momento adecuado para tener una cosa tan inesperada. Sucedió y tenemos que seguir adelante y centrarnos en lo que podemos controlar”.

Por último, Sebastian Vettel testifica en la edición italiana de ‘Motorsport’ que Sergio Marchionne no ejerce una gran presión dentro del equipo: “Después de un par de años, tengo la sensación de que muchas veces lo que dice se traduce de una manera demasiado dura. Siempre hay una razón clara detrás de sus declaraciones, y él siempre es correcto. Pero hay gente que tiende a hacer un gran ruido. El presidente tiene un vínculo muy fuerte con todos nosotros, está involucrado en la actividad del equipo, y todos sabemos que es un hombre de gran capacidad. Quiere que Ferrari gane como queremos que todos nosotros. No creo que quiera poner presión al equipo”. 

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