Kelvin Peralta Madera

Ya casi estamos en Nochebuena, y en este ambiente de regalos, angelitos y diablitos, fiestas y doble sueldo para algunos, los cristianos celebramos el Nacimiento del Niño Jesús.
Esta cena especial es un encuentro con nuestro interior y nuestra gente, una época de sentimientos que afloran y que nos llevan a reflexión en algunos casos, renovación, alegría, tristeza, añoranza… esperanza.
Una noche memorable de grandes dimensiones sin importar el tamaño del plato; desde el pica pollo, las sardinas, el pedazo de telera o el suculento puerquito asado acompañados de gomitas, uvas o manzanas son algunas de las opciones que tendrás en tu mesa esta Nochebuena.
Ansiosos los niños esperan que les des su “Niño Jesús” trátese de hijos, sobrinos, conocidos, y por qué no, también adultos o manganzones que en el buen sentido también esperan, incluidos además los que en tigueraje o la viveza utilizan esa frase para “picar” unos pesos extras en estas fiestas; todos caben en tu espacio y de seguro que de aquí a Tu Cena de Nochebuena, habrás contribuido, directa o indirectamente con la Nochebuena de otros.
Hay que reconocer que a pesar del bombardeo y el marketing espectacular del querido Santa, muchos conservamos aún el ambiente de la llegada de nuestro Salvador como niño en Navidad.
Te deseo una Noche Buena especial, rodeado o rodeada de la gente que quieres y que siempre albergue en ti la esperanza de un futuro mejor, de un país mejor.
Deseo tu reencuentro con el que viene en los próximos días como Niño y que El permanezca siempre en tu corazón, en el de tus amigos y familiares. Que puedas transmitir el verdadero sentido de la natividad del Señor y que en tus obras entregues amor y solidaridad para aquellos que tanto necesitan.
Hago un espacio en este artículo para expresarte mi gratitud por tu lectura y transmitir mi mensaje, un espacio entre el pesar por un país afectado por las tragedias recientes, con la esperanza de que lleguen las ayudas, una parada para celebrar contigo este evento especial que es Tu Nochebuena, la de todos.
Extiendo mis oraciones por todos, para todos, los enfermos, los angustiados, los desesperados, para que Jesús les ampare y tengan pronto su recuperación.
En fin, pude haber resumido el artículo en una sola frase: “Que Dios te bendiga en Tu Noche Buena y siempre” pero quise tener hoy este momento contigo. Gracias!