Kelvin Peralta Madera

kelvin peralta

Quisiera hacer lo más ameno posible este artículo, y disculpa si de paso te llega a afectar un poco. No hablaré de nada que no conozcas, o de lo que no te hayas enterado por el teléfono celular o móvil que como androides llevamos pegados al cuerpo desde que nos levantamos.

Chatear hoy en día es comunicarse por medio de cualquiera de las redes sociales que tenemos a disposición para interactuar con la otra persona. Compartir, en el contexto que quiero transmitirte en este artículo, es tener un contacto cercano con el otro, comunicarse de manera personal, un abrazo, una sonrisa, etc. Aclaro esto, como preámbulo si se quiere, porque realmente que entre Chatear y compartir hay una diferencia marcada hoy en día y el protagonista en medio es el teléfono celular y con él las Redes sociales.

Hemos llegado al punto de que ver los mensajes que nos envían por las redes sociales es ya una obligación asumida por la sociedad y en ocasiones por el emisario mismo quien se puede poner bravo o brava si no le contestas, porque te mandó un mensaje por el celular y tu ni caso, te resulta conocida la frase: “me dejaste en blú…” Haciendo referencia a las palometas azules del whatsapp que han indicado que leíste el mensaje, y el otro esperando tu respuesta y tú… nada.

Y si hablamos de los excluidos, aquellas personas que insisten en quedarse análogos y se resisten a descargar el whatsapp o tener una cuenta en Facebook, ellos son los más criticados; aquellos que están desconectados de la “red” o el hilo de dependencia que representa hoy en día este embrollo de la “social media” resultan extraños; por ello, actualizarse al parecer no es opcional.

Ya Los mensajes y la comunicación fluyen a través de los conductos de las redes sociales; las noticias, las condenas mediáticas, la información y también la desinformación, sobre todo cuando algún gracioso con influencia social de esos que sobrepasan el millón de seguidores en twitter o en cualquier red social, mandan un mensaje de lo que se les venga en la mente y con solo enviarlo crean opinión pública a veces más que la autoridad del Estado.

Y ya sentados en la mesa otra vez, quiero transmitirte en esta época de fiestas y por este medio (que de seguro también estará en digital online al momento de leer este artículo) mis deseos de que junto a tus cercanos tengas un encuentro personal con ellos, y que al menos con las pantallas de los celulares boca abajo puedan compartir un momento y llevar a cabo una comunicación de esas de antaño en que uno se mira la cara y habla con la persona; sé que es una proeza en ocasiones, pero es posible.

Ha cambiado nuestro medio social y con él nosotros, esta apertura de las redes sociales y el acceso permanente que tienen nuestros hijos les hace más vulnerables, un mundo abierto a mil posibilidades, un menú amplísimo para escoger, lo bueno y lo malo a tu disposición y sin filtro.

Y ya reflexivos, me permito preguntarte que te gusta más, si ¿chatear o compartir?

Por cierto, que no se me quede la parte en que te digo… sígueme en las redes sociales.